| El miedo de perder, no de salvarse, los exámenes de paso.
Tras el nacimiento, es frecuente en los Estados Unidos que los osteopatos rearmonizan los cráneos de los bebés a raíz de los distintos "traumatismos" perinatales como expulsionexpulsión a las fórceps, a la ventosa o cesárea.
Contabilizan las pérdidas de movilidad y devuelven una actividad óptima de los primeros momentos de la vida aérea, extrauterina.
El hecho de amamantar en el seno permite también al bebé reorganizar el equilibrio en
el cráneo (cumple con observar el cráneo que se mueve y el plegamiento de la piel de un bebé quien mama para ser convencido) por el movimiento de idas y venidas de la mandíbula (mandíbula inferior) que permite así obtener a un buen dueño de crecimiento maxilar.
El feto que está dispuesto a nacer está en este túnel
donde progresa a la voluntad de las contracciones del bolsillo uterino que lo empujan hacia abajo, hacia el exterior y a la voluntad de la relajación de los músculos del perineo (entre el ano y la vulva) que está bajo la dependencia y el control de la madre.
Este túnel, donde hace cada vez más claramente a medida que se salga se nos deje perplejo en cuanto a las analogías posibles con los momentos duros de la vida, « estoy al cabo del túnel, no veo el final del túnel, al cabo del túnel se encuentra la luz ».
¿Sería el primer examen de paso, de todos los exámenes de paso posteriores
Podemos comprender mejor entonces por qué a algunos estudiantes por razones "INEXPLICABLES" pierden repentinamente sus medios físicos e intelectuales ante su copia o a su interrogador?
Así mismo el empleado ante su dueño, el independiente ante las cargas administrativas que lo minan, el profesor o el profesor ante la clase de alumnos insolentes o de perturbadores, el hombre de negocios ante
el tiempo que va demasiado deprisa (se habla también de pasillo del tiempo) y que no controla ya los parámetros de su éxito (riesgos de infarto: las arterias coronarias que son pequeños pasillos donde la sangre arterial circula para abastecer, en red paralela, el corazón. Cuando estos "pequeños pasillos" se tapan se asiste a un rellenado de tejidos cardíacos que dependen y en consecuencia al infarto del miocardio.)
Vivimos distintos pasos (exámenes de paso a la escuela, el matrimonio, los pasos para peatones en las metrópolis, las mudanzas, la muerte).
¿El objetivo de este enfoque sería limpiarnos de los miedos absorbidos en la vida intrauterina y en este primer paso que es el nacimiento para poder mejor vivir los siguientes, en particular, y el último, es decir, la muerte, serenamente y en toda potencia?
El objetivo de la vida, es eliminar todas estas pequeñas "muertes" (miedos) que nos impiden de vibrar, de ser
en comunión con sí mismo.
La distancia sí sí debe ser nula si se quiere comulgar con sí.
Si esta distancia es nula, entonces se está bien por todas partes, se vibra por todas partes.
Algunas personas deben ir bien lejos, de vacaciones.
La distancia que recorren es a menudo igual a la que la separa de ellos mismos.
Los síntomas vinculados a la lesión de la primera vértebra dorsal D1, son múltiples, pero significativos y bien específicos.
La sensación de estar "agotado", "en la luna", cansado permanentemente.
Dispersión de la fuerza, el despertar, la atención, de la vigilancia.
La mañana se se despierta aún más cansado que la noche, antes de haber sido dormir.
Dificultades de comienzo. Cuanto más se duerme, más se está cansado.
Los ojos están cansados, los párpados son pesados como puertas de garaje, la nariz se tapa constantemente y se tiene deseo de salir para respirar un buen soplo de aire fresco.
Se se tiene la impresión de ser allí, sin es.
Pérdida de concentración, pérdida de memoria.
Cuando se lee un libro, no se sabe ya, llegado a la tercera página, lo que se leía a la primera página.
Estárter difícil.
Cuando la máquina se lanza, difícil detenerlo, pero el más difícil, es el comienzo.
TENER DESEO, voluntad pero no hay FUERZA.
El matiz con el estado depresivo es importante ya que
el deseo existe. Si el individuo que prueba esta sensación de cansancio excesiva se pone en movimiento, entonces funciona bien.
Su solo problema es que al menor paro, el "motor" se detiene.
Como el adolescente, al semáforo, que pone gases a su velomotor, sin paro, por temor a que el motor se detenga.
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